Las sondas para el tratamiento térmico están provistas de tubos exteriores metálicos. Por lo tanto, las longitudes se fijan entre 350 mm y 1.300 mm, por razones obvias de stock y fabricación.
En cuanto a las sondas para la medición del oxígeno, aunque las longitudes suelen ser fijas, podemos adaptarlas cortando la cerámica a la longitud deseada. De este modo, existe la posibilidad de suministrar una sonda de la longitud exacta que desee el cliente.